Era un día más en la universidad y los duques siempre sedientos de aventuras y buscando cualquier oportunidad para salir de misios, procedieron a juntar toda sus miserias para probar suerte en un casino de mala muerte llamado “Fortuna”, bueno, realmente llamarlo casino era demasiado para semejante antro lleno de abuelitas viciosas con sus vasitos a medio llenar con monedas de 10 céntimos y ningún juego de mesa, todas eran máquinas electrónicas estafadoras programadas para desplumar a incautos seres como nuestros héroes (cabe recalcar que en este tiempo los duques eran mas misios que el chavo del ocho y no podían siquiera imaginar que algún día podrían pisar casinos como del Derby, Sheraton o Marriot, sitios donde Josue perdería fortunas incalculables antes de ser un maniaco en la bolsa de valores, donde también perdería todo, hasta su dignidad y calzoncillos).
Los duques subieron desde la universidad a una combi 505 tipo couster, parar variar el medio de transporte iba súper lleno y la gente viajaba sentada, parada, con medio cuerpo en la ventana, en los estribos, como sardinas enlatadas, sin embargo, lo que para cualquier persona común esto fuera un martirio extremo, para los duque esta situación era un festín, en los momentos en los que el transporte público frenaba o saltaba un bache, era el instante preciso en que estos monstruos punteaban a toda flaca victima de sus mas bajos instintos.
Mientras Pepito y Nandito seleccionaban flacas de media mampara para arriba, Betito se apretujaba a ñustas apestosas, realmente Betito era repugnante en sus gustos, para que una mujer cumpliera sus requisitos solo bastaba que se moviera, muchas veces Betito eyaculaba antes de bajarse del paradero y con los pantalones manchados y pegajosos saludaba a su familia con un desparpajo único y pa colmo con un abrazo afectuoso sentimentalon.
Felizmente en esta ocasión, para los familiares de Betito, el destino era la av. Canadá con Arequipa, hay bajaron los estupidicos personajes, siendo recibidos por la vizcacha y el cerdo, dos animalitos simpáticos que saltaban y bailaban de puntitas siendo el hazmerreír de los transeúntes.
Deniro: “OINK Recién llegan malditos, tamos hace ratazo con la rata esta esperándolos!!”
Pepito: “sorry won pero yo les dije a estos inmundos para venir en taxi, pero rehusaron como si les estuviera mentando a la madre”, Pepito siempre aprovechaba cualquier ocasión para demostrar al mundo que su billetera estaba llena y podia asumir lujos de todo tipo, lo cierto era que el como los demás pagaba medio pasaje hasta en día domingo o sábado borracho después de un tono, era un miserable caleta.
Nandito: “Oe q? tu tas bien webon? En taxi no cobran medio carajo! Nica!!”
Como siempre Nandito, a diferencia de Pepito, respondía de manera exaltada y violenta, demostrando que la tacañez y avaricia era algo que tenía arraigado y marcado en lo más profundo de su amargado espíritu putrefacto. Años mas tarde cuando de champa y con la vara de un tío, fuera a estudiar a Europa, Nandito seguiría mas miserable que antes, gorreando y estafando a todo amigo europeo que conociera. A su vez a la distancia prometería regalos de bodas a sus amigos “entrañables” los cuales nunca serian enviados mientras este se cagaba de la risa imaginando sus caras de frustación y engaño.
Vizcacha: “Ichu caca ichu caca ichu caca ichu caca ichu caca!!!!”
Este extraño ser movía las garritas hacia delante de manera constante haciendo extraños círculos en el aire, en su idioma de roedor, reclamaba la presencia de su marido-mujer Josue, el cual en ese momento se encontraba practicando ping pong para un campeonato en su barrio de san Johan. En estos tiempos aun la mente y cuerpo de la lechuza estaban sanos de tanta enfermedad que luego opacaría su vida, cuando en actos extremos, ruquearia sin roche a media cuadra de su casa.
Betito: "Oe vizcachon asqueroso, hoy no viene tu marido asi que deja de gruñir caracho!!" exclamó entendiendo a duras penas el lenguaje gutural de la bestia amiga.
La triste mancha inicio su marcha rumbo a su destino final, cruce de Risso con la arequipa, ahí se encontraba el pseudo casino esperándolos. En el camino putas madrugadoras aparecían y distraían la marcha de nuestros héroes, que no desaprovechaban oportunidad alguna para hacerles el habla y meterles la mano gratis.
"ayy q ricas mierda! oink!" gruñia el cerdo mientras daba pasitos de rap de puntitas en una danza de apareamiento tratando de atraerlas, sin embargo, lo único que obtenia de ellas eran choclos podridos y basura de sus carteras pensando que la
pobre bestia tenia hambre...
La marcha continuo y una vez en la entrada, el mas arrogante de la mancha, Nandito, se puso delante de todos como si fuera el líder de la tropa y procedió a entrar sacando pecho con una mirada de James Bond hacia el horizonte lejano. De pronto, su andar de pavo real se vio detenido por dos mastodontes de la entrada.
Mastodonte1: “A donde vas oye pordiosero?”
Nandito: “A jugar pues buen hombre, no me corte el paso, vengo a derrochar dinero en su local!!” exclamó sacando de sus bolsillos varias monedas de 10 y 20 céntimos.
Los Mastodontes echaron a reír ante tanta ridiculez junta en un solo personaje.
Nandito, al ver que era objeto de burla de aquellos dos seres inferiores, comenzo a sentir extrañas sensaciones de furia y su sangre empezó a hervir como en un caldero…
Continuará…
lunes 26 de noviembre de 2007
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