La puta, al darse cuenta, por la expresión en los rostros de los dos sujetos, que la proposición venia en serio, luego de unos segundos respondió.
- 40 lucas por cabeza.
Josué, mimosito y apostador como lo conocemos se preparaba para ya decir un rotundo: Aceptamos!
Pero ahí estaba Nandito, miserable y tacaño, actitud que no olvidaba ni siquiera en los momentos de mas grande excitación, esta actitud la había ido acuñando durante años, dándole forma, modelándola, hasta llegar a su expresión máxima.
- No seas mala pues ricura… déjanoslo a 20 lucas y atracamos ahorita mismo.
- Tas huevon oye pesuñento de mierda te crees que porque tienes tus ojitos color caramelo vas a venir a pagar mas barato, 40 por cabeza o NADA.
- OK OK, no te amargues ricura.- Una de las pocas cualidades de Nandito eran su capacidad para convencer, el problema era que raras veces funcionaba con gente inteligente, generalmente solo funcionaba con huevones y con Betito.- Déjanoslo en 39.99 pues, y vamos al toque.
La puta envió una carcajada ante tan ridículo descuento pero acepto.
- Síganme…
El hotel seleccionado por la puta se localizaba a unos cien metros del lugar en donde la habían encontrado, era un hotel estándar, de esos a los que suelen ir las parejitas limeñas en busca de intimidad. A la entrada estaba el conserje encargado de cobrar la entrada, Nandito lanzo el grito al cielo cuando el conserje les pidió el precio del cuarto en doble.
- Ustedes son dos pes compare, tienen que pagar doble cuarto – les argumento el cholito detrás de su oficina-guiche.
- Oye, no seas pendejo con esa lógica pues compadre a ti que te importa que seamos 2, igual vamos a entrar en un solo cuarto.
- Tomalo o déjalo compare.
- Ta mare, en este país todos buscan tomar provecho de la situación – en la frase dicha, Nandito tenia razón, pero dicho está que nada cambiara en estos países del tercer mundo mientras sigan viviendo en ellos gente tercermundista.
Subiendo las escaleras del hotelucho Nandito y Josué aprovecharon para mirar el trasero rico y grande de la mami que se iban a tirar. Se miraron mutuamente con una especie de ternura inconclusa, Mimosito esbozo una sonrisita de deseo, luego puso su cara de serio y se acomodo los anteojos empujándolos por el puente hacia su frente como solía hacerlo cuando estaba nervioso.
El cuarto era pequeño, tenía una cama que ocupaba el 80 % de la pieza y una sala de baño con ducha y lavador. Cuando Mimoso cerró la puerta la puta comenzó a desvestirse, Nandito sintió su pinga ponerse dura. La puta se bajo el pantalón mostrando al descubierto sus nalgas grandes pero firmes, tenia puesta una tanguita roja que se le metía en la raya del trasero. Cuando Nandito salio de su embeleso y torno la cabeza en dirección a Josué, lo nauseabundo de la escena lo desconcentro. Ahí estaba Josué, con el pantalón abajo, sus calzoncillos de abuelo viejo en las rodillas y su pinga parada que a penas se distinguía ocultada por una panza peluda con un ombligo salido, rastro de una mala fajada en su niñez. Si en ese instante se le pidiera a alguien, que estuviese viendo aquel retrato, que señalara la pinga de Josué, en medio de se mar de pelos, el interpelado no sabría, sin duda, hacer la diferencia entre el ombligo salido y el miembro sexual ridículo.
Mimoso, delicado como lo conocemos, procedió a sacarse los zapatos y estirarse cuan largo era en la cama, boca arriba y con las piernas abiertas. La puta no pudo contener un sentimiento de asco, pero en ese instante Nandito comenzó a tocarle culo y a apretárselo. Josué miraba desde la cama. Luego Nandito procedió a bajarse el pantalón y ponerse el condón, mientras Josue hacia lo mismo en la cama, sin cambiar de posición.
Una vez puesto el condon, Nandito llevo la cabeza de la puta hacia su pinga dura y firme, esta, empezó a chupársela rítmicamente, agachándose y poniéndole el culo a Josué que empezó a chupárselo con devoción, Nandito disfrutaba el ver a la puta chupandole la pinga mientras era succionada ella al mismo tiempo por Josué.
Mientras Nandito le acariciaba las anchas caderas veía salir como dos serpientes agitadas los brazos de Josué, en circulo, con sus manos tratando de englobar el también todo el culo de la puta. Luego de unos minutos, la callejera dejo de chuparle la pinga a Nandito y se volteo en dirección a Josué, quien, al verla acercarse hacia él, le dio un cariñoso beso en la boca, la puta sintió nuevamente una sensación de asco. Josué la hizo subir a la cama y montarlo. Rapidamente su pinga se introdujo en el sexo de la puta que empezó a mover el culo de de manera nuevamente ritmica. Nandito se acerco por detrás para tocarle acariciarle el culo y empujarlo hacia abajo de manera que sea bien introducida por la mini pinga de Josué, Para Nandito era difícil distinguir la pinga de Josué en esa selva de pelos negros y sin quererlo en uno de esos movimientos que guiaban el culo de la puta con sus manos, una de estas se deslizo ligeramente, acción que hizo que Nandito llegara a rozar la pinga de Josué, el sentimiento de asco ante tal masa gelatinosa fue extremo, Nandito decidió meterle la pinga a la puta por el ano, Su pinga llego a penetrar unos escasos centímetros pero al intentar ir mas lejos la puta lanzo un gemido y salto diciendo – Por el culo no!. Asi Nandito le dijo a Josué que se retirara de la cama para poder coger a la puta en posición perrito, Josué observo el acto atento mientras se masturbaba parado al lado. Nandito empezó a empujar y retirar su pinga dentro de la puta que ahora se encontraba de rodillas en la cama, con Nandito detrás en movimiento de ida y vuelta rápido. Nandito quería venirse en esta posición pero no lo lograba, cabe decir, que a este se le conocía como el hombre que nunca “la Daba” pues en numerosas ocasiones, cuando había ido de putas con los otros miembros de la banda, nunca había logrado obtener un orgasmo con una puta, su cerebro ante la presión, simplemente se bloqueaba y podía continuar horas en su movimiento sexual sin poder venirse. Esa vez no seria una excepción, la puta comenzó a impacientarse y pronuncio la palabra que sentenciaba el destino de “no darla” de Nandito en estas situaciones: “Apurate!”
Nandito respondió “Un rato carajo!” sabiendo ya que ese rato mas seria inútil, luego de unos instantes de aprovechar el placer, se la dejo a josué, que en la misma posición que la primera vez empezó a contorsionarse metiéndole la pinga. Mientras esta movía su culo grande Nandito continuo tocándole el ano y mintiéndole el dedo.
Luego de unos segundos, y entre los gemidos de la habitación, se escucho a Josué Mimoso, la frase que se haría celebre desde ese instante…
- EXCELENTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE…………………………… - Significaba que Josué se había venido, había alcanzado el clímax y expresaba todo su placer en esta frase.
- PUTA MADRE CARAJO !!!– grito la puta, de repente y partió corriendo al baño. Lo que tenia que pasar , cuando uno se pone condones de mala calidad, había pasado, el condón de Josué se había roto y la mitad del plastico se había quedado en el interior de la chucha de la puta.
Josué se quedo en la cama estático al principio, sin decir nada, su mini pinga estaba ya baja con la otra mitad del condón aun puesta. Su aire ridículo se acentuaba aun más por lo fortuito de la situación.
- Me cague… me cague carajo…me cague... – empezó quejándose, pensando sin duda en todas las enfermedades que le habían sido sin duda trasmitidas en ese mismo instante. Sífilis, gonorrea, chancro, y tantas otras… incluso el SIDA. Su rostro mostraba la desconsolación y desesperanza comparadas a las de alguien que descubre que va a morir en los próximos días.
Desde el interior del baño, se escuchaba, así mismo, a la puta, renegando ella también de su suerte “Puta mare, Puta Mare, Puta mare.”, mientras se refregaba la chucha con agua caliente del lavadero, pensando ella también, sin duda, en haber añadido otra enfermedad más a su lista de infecciones.
Nandito se puso los pantalones y el calzoncillo y se retiro.
viernes 23 de noviembre de 2007
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